Chile te quiere sano: Consejos para el verano del MINSAL

Durante el verano aumentan la posibilidades de contraer el virus del Hanta y se hace más riesgoso comer mariscos cocidos. El Ministerio de Salud ha lanzado dos compañas para informar medidas preventivas.-

El Síndrome Pulmonar por Hantavirus, más conocido como Hanta, es una enfermedad infecciosa grave de la época primavera-verano que se transmite a las personas desde el ratón silvestre “de cola larga” y que puede ser letal. Conoce aquí las precauciones que se pueden tomar para evitar su contagio.

Recomendaciones para población de áreas rurales.

  • Ventila por 30 minutos antes de entrar a lugares cerrados por largo tiempo.
  • Después de ventilar, rocía el suelo y superficies con agua y cloro. Luego limpia y barre.
  • Mantén el exterior de casas y bodegas libres de maleza y basura.
  • Mantén las bodegas ventiladas y ordenadas, sin materiales de desechos.
  • Sella y desratiza galpones y bodegas.
  • Mantén los alimentos y agua fuera del alcance de los roedores, almacenándolos siempre en envases herméticos.
  • Evita el ingreso de los roedores a las viviendas, tapando los orificios y cavidades por donde puedan entrar.
  • No mates zorros, culebras y lechuzas: estos te protegen de los roedores.
  • Elige lugares limpios y libres de matorrales y pastizales.
  • Usa carpa con piso, cierre y sin agujeros.
  • Guarda alimentos en envases resistentes y cerrados. No deje ollas y utensilios al alcance de los ratones.
  • Camina sólo por senderos habilitados. No te internes entre matorrales y pastizales.
  • No recolectes ni consumas frutos silvestres.
  • Mantén la basura en recipientes cerrados, si es necesario entiérrala.
  • Bebe sólo agua segura (potable, envasada, hervida o desinfectada).

Medidas de prevención.

  • Hierve los mariscos por al menos 5 minutos. No basta con lavarlos.
  • Lávate las manos antes y después de manipular alimentos y después de ir al baño.
  • Lava las superficies y utensilios de cocina que han estado en contacto con alimentos de riesgo antes de usarlos nuevamente.
  • Evita la contaminación cruzada, manteniendo separados los alimentos crudos de los cocidos.
  • Compra y consume los mariscos en lugares autorizados.
  • Recuerda que el jugo de limón no cuece los alimentos.
  • Mantén los mariscos refrigerados a menos de 5º C y separados de otros alimentos.

Ante cualquier duda,  Salud Responde está disponible las 24 horas en el 600 360 7777. 

El sol y las vacaciones, disfruta con seguridad

Las exposiciones prolongadas al sol o al calor pueden tener como consecuencia, quemaduras solares, golpes de calor e insolaciones. Los niños, los ancianos y las embarazadas son especialmente vulnerables. Aprende a vivir el verano con seguridad, aquí encontrarás diferentes consejos dedicados a cada tipo de piel.

Sol, playa, calor, baños, descanso son palabras íntimamente ligadas a las vacaciones, pero las altas temperaturas, el cambio de los hábitos alimenticios y las actividades que se realizan en estas épocas favorecen la aparición de molestias y “accidentes” propios de las vacaciones. Por eso, ahora que nos aproximamos al período estival, es conveniente conocer aquellos riesgos que aumentan durante esta época, para así, siguiendo unas básicas recomendaciones, evitar que unos días felices de descanso y disfrute se puedan transformar en un “tormento”.

La mayoría de los “peligros” estivales están relacionados con las altas temperaturas y la exposición a las radiaciones solares, aunque hongos, gastroenteritis e insectos hacen también estragos durante este periodo. Quemaduras, intoxicaciones alimentarias, alergias, insolaciones, picaduras de insectos o cortes de digestión son algunos de los indeseados “compañeros de viaje” que pueden amenazar a nuestras vacaciones. Unas sencillas medidas de prevención, o una reacción adecuada y a tiempo, son fundamentales para mantenerlos a raya y poder disfrutar de lleno del periodo estival.

Rayos solares

El sol es indiscutiblemente el astro rey, y en verano brilla más tiempo y con más fuerza, trayendo buen tiempo y buen humor (la luz solar es un antidepresivo natural) e invita a disfrutar de todo tipo de actividades al aire libre (deportes, baños, excursiones, comidas, viajes…).

Pero el sol puede ser también perjudicial, bien por el efecto directo de sus rayos, bien indirectamente. Te contamos cómo sortear estos peligros.

Hay dos tipos de rayos solares importantes desde el punto de vista de la salud: los infrarrojos (IR), productores de calor, y los ultravioletas (UV), que aunque no dan calor, producen fácilmente quemaduras solares, ya que son radiaciones ionizantes que pueden provocar también envejecimiento prematuro de la piel y cáncer cutáneo, así como cataratas y opacidades de la córnea. Para defenderse de los rayos ultravioletas, la piel produce un filtro extremadamente eficaz: un pigmento llamado melanina. Pero sólo las personas de piel oscura tienen la suficiente melanina para protegerse de los UV. Los demás debemos aplicarnos productos con factor de protección (FP).

El FP sirve para calcular cuánto podemos prolongar la estancia al sol, multiplicando el tiempo que tardamos en quemarnos por el número del FP. Por ejemplo, si una persona aguanta 10 minutos y usa FP20: 10×20= 200 minutos, es decir 3h y 20′ sin quemarse.

 

 

Tipo I Personas de piel muy clara, con pecas abundantes, albinas o pelirrojas, ojos azules. ProtecciónMUY ALTA=FSP 50
Tipo II Personas de piel clara, con pecas, pero rubio o pelirrojo, ojos azules o verde. ProtecciónALTA=FSP 30-50
Tipo III Personas de piel blanca, pelo rubio oscuro o castaño. ProtecciónMEDIA=FSP 15-20-25
Tipo IV Personas ligeramente morenas, pelo y ojos oscuros. ProtecciónMEDIA/BAJA= 15-20
Tipo V Personas de piel morena. ProtecciónBAJA=FSP 15
Tipo VI Personas de piel morena oscura. ProtecciónMUY  BAJA=FSP10

El golpe de calor

Es la forma mas general, frecuente y peligrosa de todos los accidentes causados por el calor y por la radiación solar; generalmente ocurre en ambientes de elevada temperatura y humedad y no es necesaria la exposición solar directa, ya que también puede ocurrir en lugares cerrados, con ambiente caluroso y húmedo y en los que corra muy poco el aire.

Con el fin de evitar los golpes de calor deben tomarse las siguientes medidas:

  • Comer moderadamente.
  • Aumentar la ingestión de líquidos aunque no se tenga sed.
  • Evitar bebidas alcohólicas y muy azucaradas.
  • Ducharse con agua templada o fresca.
  • Usar ropa ligera y holgada.
  • Descansar con frecuencia a la sombra.
  • Evitar las aglomeraciones.
  • Exponerse al sol el mínimo tiempo posible.

Los niños y los ancianos son especialmente vulnerables.

La insolación

Suele producirse por la prolongada exposición al sol, debido a una excesiva acumulación de calor en el organismo, sobre todo en las personas que están poco habituadas a la luz solar y que se exponen a ella en forma prolongada.

La insolación suele cursar con dolor de cabeza repentino, aumento de la temperatura corporal, excitación o somnolencia, náuseas y vómitos y trastornos visuales y, en casos severos, incluso pueden presentarse trastornos respiratorios y pérdida de conocimiento.

Qué hacer. Lo primero que debe hacerse ante un caso de insolación es disminuir la temperatura corporal y en casos graves acudir inmediatamente al médico.

Quemadura solar

Se caracteriza por enrojecimiento de la piel e incluso ampollas, con escozor intenso y dolor, que aparece pocas horas tras la exposición al sol y alcanza su máximo a las 12-24 horas.

Qué hacer.  Si hay ampollas (quemadura de segundo grado) o si la quemadura es extensa, acudir al médico lo antes posible. En el resto de casos, interrumpir la exposición al sol, aplicar cremas y bebidas hidratantes, beber agua y otras bebidas sin alcohol.

Prevención.

  • Comenzar a tomar el sol gradualmente.
  • Usar siempre cremas de protección solar (contra UVA y UVB) en todas las zonas de la piel expuestas al sol, incluso en días nublados, especialmente en la montaña y en la playa (también bajo la sombrilla), así como en latitudes próximas a los polos.
  • Aplicarse la crema protectora media hora antes de exponerse al sol. Repetir la operación cada dos horas y tras cada baño.
  • Proteger los labios con producto labial con FP alto.
  • Proteger los ojos con gafas de sol polarizadas de buena calidad (consulta en tu óptica).
  • Proteger la cabeza con un gorro o sombrero.
  • Evitar la exposición alrededor del mediodía (12 a 16 h).
  • Evitar la exposición si se están tomando medicamentos fotosensibilizantes o fototóxicos (ver prospecto o consultar al médico).
  • Bajo el sol, evitar el uso de colonias, lociones… que contengan alcohol.
  • Tras el baño, ducharse con agua fresca y dulce y aplicarse una crema hidratante.
  • Beber mucha agua o líquidos sin alcohol.

 

Niños

Especial precaución: nada de sol a los menores de tres años. Utilizar productos con FP30, sin alcohol, resistentes al agua. Reaplicar periódicamente de forma generosa. Protegerlos con ropa, gorras y gafas, también en la sombra. Darles de beber mucha agua. Recordar que el daño solar es acumulativo y que durante los primeros años las quemaduras del sol pueden debilitar la piel para toda la vida.

 

Embarazadas

Usar pantalla solar con FP30 para evitar la aparición de manchas oscuras en la piel de la cara, lo que se conoce como “cloasma” y que puede tardar tiempo en desaparecer.

Primavera, tiempo de alergias

Es sabido que en primavera, debido principalmente a la mayor concentración de polen existente en la atmósfera, aumenta la aparición de alergias, en especial las alergias primaveral o alergia al polen y ocular.

 

Uno de los alergenos más frecuentes en esta época es el polen, pero también se encuentran hongos ambientales, ácaros del polvo, epitelios de algunos animales.

 

También se pueden generar alergias por la ingestión de algunos alimentos o fármacos y por la picadura de insectos, como las abejas o avispas.

 

La alergia se desencadena cuando el alergeno se deposita sobre la piel, entra en los ojos, es inhalado, ingerido o inyectado.

 

A pesar que las alergias son molestas, por lo general no son complicaciones graves, pero sí pueden llegar a causar situaciones complejas, como por ejemplo el asma. Se estima que alrededor del 80% de los asmáticos tienen, en mayor o menor grado, una base alérgica.

 

Los diferentes tipos de reacciones alérgicas generalmente se clasifican según su causa, la parte del cuerpo más afectada y otros factores.

Algunas de las alergias mas comunes son:

–          Alergia Respiratoria

–          Alergia Ocular

–          Alergia alimentaria

–          Alergia Primaveral o Alergia al polen.

 

Los síntomas son variados, dependiendo del o de los órganos afectados.

 

Las reacciones alérgicas pueden ser leves o graves. La mayoría de ellas provoca solo lagrimeo y picor en los ojos y algunos estornudos. Por otra parte,  aquellas alergias consideradas graves pueden llegar a poner en peligro la vida al provocar, por ejemplo,  una repentina dificultad respiratoria, un mal funcionamiento del corazón y un descenso importante de la tensión arterial, que puede llegar a shock.

 

 

 

ALERGIA PRIMAVERAL.

 

El principal causante de la alergia primaveral es el polen. Durante el proceso de polinización, este alergeno pasa de unas flores a otras ya sea porque los insectos lo transportan o porque es transportado a través del aire, propiciando así la alergia del polen.

 

Los síntomas más comunes en la alergia primaveral son: estornudos, picor de ojos y goteo nasal.

 

 

PREVENCION

 

Evitar un alergeno es mejor que intentar tratar una reacción alérgica. Evitar una sustancia puede significar dejar de administrar un determinado medicamento, instalar aire acondicionado con filtros de alta eficiencia, no tener mascotas o no ingerir ciertos alimentos.

En ocasiones, algunas personas alérgicas a alguna sustancia relacionada con su trabajo pueden verse obligadas a cambiar de empleo.

 

Prevenir la alergia al polen:

 

–          Usar humidificadores y aire acondicionado con filtros anti-polen.

–          Evitar las actividades al aire libre en los periodos en los que la concentración de polen es mayor en la atmósfera.

–          Procurar permanecer en espacios cerrados cuando el recuento de pólenes sea alto y especialmente en días de mucho viento.

–          Usar gafas de sol cuando se salga a la calle para evitar que el polen entre en contacto con los ojos.

–          Si viaja en vehículo (auto), hágalo con ventanas cerradas

–          Ducharse y cambiarse ropa al volver a casa (el polen puede haberse depositado en el pelo y la ropa)

–          No colgar ropa al aire libre para secarla (el polen puede acumularse en ella).

–          Evitar llevar a cabo actividades que puedan remover partículas de polen, como por ejemplo cortar el pasto o barrer la terraza.

 

TRATAMIENTO

 

Dado que algunos alergenos, especialmente los transportados por el aire no pueden evitarse, se emplean métodos que bloquean la respuesta alérgica y se suele prescribir medicamentos para aliviar los síntomas. La inmunoterapia alergénica puede brindar unas solución en estos casos, y la administración de antihistamínicos es el método farmacológico mas utilizado para tratar las alergias (sin embargo, no se utilizan para tratar el asma)

 

Los antihistamínicos bloquean la acción de la histamina, un producto químico generado por el organismo como respuesta a los alergenos y que provoca estornudos, secreción nasal, picor en los ojos, urticaria.

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